Newsletter
El newsletter es una gran herramienta de
comunicación, es una herramienta seria que no se presta a un
mal uso como para enviar información insulsa, contenido rosa o
chismes, simplemente porque esta práctica carece de elegancia
y porque perderá a todos sus suscriptores en un abrir y cerrar
de ojos. Sin lugar a dudas es una de nuestras herramientas
favoritas.
Siendo una herramienta tan potente, eficaz e interesante hay
que seguir una serie de normas en su uso y cumplir con una
serie de parámetros que se revelan de gran importancia. Muchas
empresas se equivocan usando esta herramienta de manera
descabellada, piensan que por el hecho de tener la dirección
de correo electrónico de un cliente/usuario pueden
bombardearla a su antojo. Muchos de los destinatarios al
recibir dicho bombardeo ni siquiera leen sus newsletters, ni
se toman la molestia de darse de baja de su lista de
contactos, simplemente borran sus correos o crean una regla en
el gestor de correo que de manera automática los envía a la
papelera. Eso si, la sensación que les queda cada vez que ven
uno de sus correos es de indiferencia (la menos mala) y sobre
todo de rechazo, usted está osando molestarle de manera
indiscriminada y lo peor de todo reincide cada dos por tres.
Apréndalo de una vez, desoiga a su departamento de marketing y
entienda de una vez que enviar correos de manera
indiscriminada es una mala práctica, sea comedido.
Muchas veces los departamentos de marketing saben esto pero
hacen oídos sordos porque se han convertido en verdaderos
adictos al bombardeo, auténticos fanáticos, y no se dan cuenta
de que sus ansias por vender se volverán tarde o temprano en
su contra. Sus seguidores pasarán del deseo al rechazo, si,
como lo oye, de desearle a aborrecerle, eso acabará
traduciéndose en que dejarán de comprar sus productos, no lo
dude.
En el envío de e-mails hay una norma llamada “frecuencia
ideal”, no siempre es una norma absoluta porque cada sector es
diferente y cada usuario también pero entienda que enviar 3
e-mails diarios o incluso 3 semanales es una auténtica
aberración. ¿Ha visto usted esos buzones de correo tradicional
llenos a rebosar de publicidad? ¿Piensa que el propietario de
la vivienda lee o atiende esa publicidad? No, la tira a la
basura o usa el papel para encender la chimenea mientras le
maldice y le llama “maldito pesado”. Lo mismo ocurre con los
buzones de e-mail. A nadie le gusta llegar a la oficina y
tener que bucear entre decenas de correos publicitarios para
poder leer los importantes, incluso muchas veces los usuarios
borran correos importantes por error al tener que deshacerse
de toda la basura de un tirón, entienda que con estás
prácticas está creando un tremendo perjuicio a sus clientes.
!Sea Coherente!
Ahora, una vez comprendido el concepto de la frecuencia,
vayamos al contenido, la madre de todas las madres, sea
variado, no creo que a nadie le guste desayunar huevos fritos,
comer huevos fritos, merendar huevos fritos y cenar huevos
fritos. No machaque a sus clientes con newsletters plagados de
ofertas, de promociones o liquidaciones. Está bien y es
interesante para ambos este tipo de información, pero, sea
moderado. Si quiere que sus clientes estén deseosos de recibir
sus newsletters proponga todo tipo de contenidos,
profesionales, formativos, divulgativos, lúdicos, tutoriales,
etc. Si, puede incluir ofertas, promociones y liquidaciones
pero no use esta herramienta exclusivamente para ese fin.
Claro, ahora viene lo gracioso, crear esos contenidos es un
arduo y duro trabajo y requiere de personal profesional y
altamente cualificado, es más sencillo y rápido vaciar un
cargador de ofertas, como si fuera una ráfaga, ametrallar a su
cliente, piense en lo que dispara, piense que esos disparos
van dirigidos a sus clientes, ¿De verdad piensa que es una
buena idea tratar así a sus clientes?
Creamos los newsletters para su empresa.
Le proponemos contenidos y estudiamos cual es la frecuencia
lógica e ideal acorde a sus clientes.
Le reportamos el impacto de sus envíos.
Configuramos una campaña de envíos planificada basada en una
temática diferencial.
Y como no, podemos hacer todo esto en todos y cada uno de los
idiomas que la consultora ofrece en sus servicios de
traducción.
Podemos estar seguros de que sus clientes estarán deseando
recibir su próximo boletín.





