Malas artes y otras estrategias carentes de ética profesional
Soldados virtuales (online) que inflan las
bonanzas de sus productos y desprestigian los de la
competencia, los de otras empresas. Mercenarios que trabajan
en el anonimato, bajo el escudo de un Nick-Name (apodo), que
trabajan a sueldo para las empresas sin escrúpulos. Empresas
que contratan los servicios de otras para que mientan por
ellos y no exponerse, tener cobertura total ante cualquier
eventualidad, en definitiva tirar la piedra y esconder la
mano.
¿Pero dónde se ha podido ver semejante acción? Más del 30% de
los comentarios y opiniones vertidos en internet son falsos y
no se corresponden con ninguna opinión real basada en hechos
reales, carecen de pruebas reales que certifiquen que son
ciertos y no pura invención, son simplemente opiniones
vertidas por los mentirosos a sueldo que contratan las
empresas para hacernos creer que sus productos son los más
apropiados y los de la competencia los menos. Como una especie
de guerra barriobajera en los confines comerciales de la red
de redes. Semejante actitud tan rastrera que va incluso contra
el propio desarrollo de los productos y del avance que tanto
costó conseguir para disfrutar de un sector cada día más
honrado, más honesto, en el que todos y cada uno de los que
formamos parte disfrutemos gracias al desempeño de nuestra
profesión, de nuestra pasión. Solo así podremos llamarnos
GREMIO y estar orgullosos de nuestra profesión que gracias a
nuestro esfuerzo habremos conseguido convertirla en nuestra
vocación.





